9° Capítulo: Un viaje por la «música de Colombia»

Nota: Queridos lectores debo contarles que no había vuelto por un tiempo, debido a que como ya saben la tierra nos obligó a parar, no solo a algunos, sino a ¡todos!, las consecuencias de la expansión de este virus han sido y serán enormes, sin embargo se puede rescatar como en cierta medida la naturaleza ha podido descansar un poco de nuestro mal trato, y que esperemos que todos luego de esto adquiramos mejores hábitos de consumo en todo aspecto y adquiramos esa responsabilidad ambiental que tanto nos ha faltado.
Después de esta introducción y gran espera, por fin ¡volvimos!, y aunque sea de manera virtual, la verdad es que estoy feliz de que haya una manera de continuar con nuestros capítulos. En este se va a tener la ayuda de varios recursos que nos proporcionó el profesor Felipe por medio de AVATA, como artículos de revistas y playlist, pero el más destacado es el texto escrito por Egberto Bermúdez en la revista Semana. Se va a empezar como la mayoría de capítulos, con una pregunta: ¿Puede la música pop nacional hacer parte del patrimonio cultural colombiano?, y se expone que Bermúdez plantea que la música colombiana sea patrimonio y recurso, que no solo se sea eso del pasado que se debe preservar sino que también se use como recurso que en un futuro pueda llegar a explorarse y difundirse; A esto debo decir que estoy de acuerdo, Colombia es muy rica en diferentes tipos de sonidos y por lo tanto de música, que podrían llegar a usarse como recurso de ingreso. El autor expone también la idea de comercializar y mercantilizar la música tradicional, es decir volverlo un producto musical para que se consuma en gran medida y así se logre preservar lo que Bermúdez considera como «patrimonio musical» de Colombia; para que esto suceda, se debe considerar que este mismo esté conformado por lo tangible como lo son lo instrumentos y lo intangible, los estilos y las estructuras musicales, de lo anterior podrían resultar 3 tipos de música, en primer lugar lo tradicional: que se basa en el contexto local, sobre todo en ceremonias, en segundo lugar lo popular: en el cual se piensa en la manera en que este tipo de música se expande por los medios masivamente, además esta es la más atractiva para la sociedad consumista, en tercer lugar esta la académica la cual está vinculada a la idea de lo artístico, es decir de toma como un proyecto de arte. Por otra parte se habla de los sonidos prehispánicos de nuestro territorio, los sonidos que se presentaban en la época de la colonia, e irónicamente una de las bases mas grandes son sonidos de procedencia africana, cuando se reniega tanto a esta raza en el país. Otro tema que se tocó fue el tropipop y se cuestiona si este género podría hacer parte del patrimonio cultural colombiano, debo decir que esto me pareció bastante interesante pues considero que aunque ya haya pasado de moda, fue algo que representó Colombia, hizo parte y nació en ella, por un periodo de tiempo. Finalmente a la ultima pregunta que se termina formulando en la clase es si el reggaetón puede hacer parte del patrimonio cultural, y sinceramente debo aceptar que aunque para muchos esto sea una vergüenza, considero que debido a las referencias internacionales de artistas colombianos que deciden tomar ese camino musical, Colombia se convirtió en un punto de referencia de ese género musical.
10° Capítulo: Un viaje delicioso por » la comida típica»


Para este capítulo nuestro querido profesor Felipe, preparó un vídeo para nosotros, haciendo arepas junto a su esposa, la verdad las intenté hacer con mi mamá con esa misma receta y nos quedaron ¡deliciosas!, además de este recurso Felipe también nos montó una serie de vídeos de «Los puros criollos» sobre comidas o recetas que pueden ser típicas en Colombia como la área, el sancocho, el corrientazo y la fritanga. Debo decir que el que más me gustó fue el del sancocho, y la explicación que daban en el vídeo acerca de que los orígenes de este plato se datan en el siglo XIII y lo llamaban «plato podrido», el cual se constituía de carnes curadas y diferentes especias, y la verdad es que cuando mostraron una imagen del mismo, me pareció un poco desagradable, lo que me llevó a pensar que si eso que originalmente tenía un nombre desagradable y se presentaba como tal, es uno de los platos más representativas del país, sin embargo me pareció muy interesante de la manera en la que exponen sancocho, haciendo referencia a que este también se puede usar en lo social, como sinónimo de multiculturalidad, pluralidad, «unión de varios elementos», con lo que se demuestra la ambigüedad del concepto, por lo que alcanzo a creer que el término más no la comida se podría usar dentro del relato nacional. Los videos que hablaron sobre la «cocina sostenible» es decir una cocina que contribuya al medio ambiente, lo cual puede ser un punto álgido e importante en esta coyuntura. Finalmente luego de haber dado una introducción con mi opinión, hablaré un poco de lo que se trató en el capítulo virtual, primeramente se expone que hay tres factores para que un plato se considere nacional: – la habitualidad de consumo, – facilidad de acceso, – el vinculo de identidad, y finalmente se exponen los 3 momentos claves con los que puede juzgar la importancia del plata en la cultura nacional: 1) Los ingredientes – que sean autóctonos y saber de donde proceden y cómo los recolectan, 2) la preparación: que vendrían siendo tradiciones familiares que pueden mostrar los valores que se presentan en una familia colombiana, 3) consumo: es decir cómo se consume, con que dinámicas y que frecuencia. Como un apunte final quisiera expresar que estoy de acuerdo con que la herencia o tradición de las recetas en la mayoría se considere que debe pasar solamente entre mujeres porque los hombres no tienen la misma disposición pero considero que esto puede ser una especie de micro machismo que ha hecho que con el tiempo se conserve la idea y la justificación de que los hombres no tienen tanta afinidad con la cocina de herencia.